Los valores cualitativos contra los cuantitativos

¿En qué medida contribuye educación a la formación de destrezas específicas y a la adquisición de cantidades especiales de información que puedan ser tratadas aisladamente? No es una respuesta decir que un ser humano está siempre ocupado en adquirir una destreza especial o un conjunto especial de hechos si está aprendiendo algo. Esto es verdad. Pero el problema educativo es qué otras cosas en la forma de deseos, gustos, aversiones, destrezas y torpezas está aprendiendo con sus adquisiciones específicas. El dominio de las condiciones exigidas por el trabajo de laboratorio lleva a un máximo de aislamiento de unos pocos factores, de otras condiciones. El resultado científico está rígidamente limitado a lo que se establece excluyendo estas otras condiciones. Al educar individualidades no puede realizarse tal exclusión. El número de variables que interviene aquí es enorme. La inteligencia del maestro depende de la extensión en que se tienen en cuenta las variables que no se hallan manifiestamente implicadas en su tarea especial inmediata. El juicio en tal asunto se refiere a situaciones cualitativas y debe ser en sí mismo cualitativo.

 

Las determinaciones cuantitativas se hallan lejos de satisfacer las exigencias de tales situaciones, pues presuponen reparticiones y uniformidades exactas. La exageración de su importancia tiende a entumecer el juicio, a sustituir el libré juego del pensamiento por reglas uniformes, y a acentuar los factores mecánicos que también existen en las escuelas. Contribuyen principalmente a la realización más eficiente de las prácticas presentes en algunas materias. Han sido ya muy fructíferas para lograr eliminaciones, especialmente en algunas destrezas de rutina, tales como la lectura, la escritura y el cálculo. Pero no prestan auxilio alguno en los problemas mayores de la reconstrucción del programa y los métodos escolares. Lo que es peor distraen la atención y la energía de la necesidad de la reconstrucción necesaria por el cambio de las condiciones sociales y por la inercia de las tradiciones del sistema escolar. Pueden esperarse de la psicología del crecimiento individual contribuciones psicológicas más importantes. La ayuda mayor en este punto se ha de obtener de la psicología biológica, de la psicología social y de la psiquiatría. La biología no es en la actualidad, en una gran medida, una ciencia cuantitativa, y sólo puede producirse un efecto nocivo con la tentativa de construir un contenido científico de educación que pase por alto las ciencias biológicas y se una a las físicas y matemáticas, es decir a las más alejadas de las necesidades, problemas y actividades de los seres humanos. En el campo biológico, las consideraciones generales respecto a los procesos de desarrollo son más fundamentales que lo es la anatomía del sistema nervioso. Éste es importante, pero es peligroso construir una teoría educativa sobre detalles seleccionados de lo que se conoce en un tiempo determinado.

 

Ejemplos de la psicología estímulo-respuesta

 

La psicología de estímulo-respuesta, en la forma que prevalece hoy, constituye un ejemplo. No hay duda de que la idea del estímulo-respuesta ofrece una verdad de gran valor. Pero en la actualidad suele ser interpretada en una forma que aísla una pequeña parte de ella, basada en el mecanismo de las acciones reflejas, del proceso general del desarrolle biológico. Así, a la idea del lazo que une el estímulo y la respuesta se la considera de un carácter fijo y casi rígido, en vez de ser flexible y funcional. Además, se pasa por alto el lugar de cualquier lazo particular E-R en todo el sistema de la conducta o se reduce todo el sistema a una suma algebraica de las importantes actividades. Del sistema nervioso simpático y el hecho de que aun los reflejos funcionan al servicio de necesidades de todo el sistema. Por otra parte, las conexiones E-R se Interpretan sobre la base de reflejos aislados, se las considera como secciones transversales estáticas y se descuida el factor más importante en la educación, a saber, la longitudinal, el espacio temporal do desarrollo y cambio.

 

Ejemplos de la psiquiatría

 

En muchos aspectos los hallazgos de la psicología social y de la psiquiatría se refuerzan unos a otros. Pues la última ha demostrado claramente que la mayoría de las detenciones bosas son debidas a la reacción de las asociaciones con otros sobre la formación de actitudes y su curso subsiguiente. Las actitudes emocionales más nocivas e indeseables de los niños, tan fundamentales en el desarrollo, especialmente los terrores, inferioridades, etc., se ha demostrado que son principalmente debidas a condiciones sociales. Se ha. mostrado prácticamente que ninguna cantidad de repetición fija realmente un hábito independiente de las respuestas emocionales, y que éstas son influidas por la asociación con otros. Se ha demostrado también que las oportunidades para el éxito constante y la actuación positiva son condiciones indispensables para prevenir el desarrollo de complejos de inferioridad. El carácter inconsciente de la parte principal de la motivación humana revela la torpeza de determinar la selección de las actividades de los niños sobre la base de lo que dicen cuando se les pregunta lo que quieren hacer, en vez de ser muy parcos en hacer esta pregunta. Obliga también a prestar mayor atención a las actitudes que controlan, inconscientemente, el trato de los adultos con los jóvenes. Y más positivamente aún, obliga constantemente a atender a lo que hacen en el momento los niños con el fin de poder comprender las fuerzas que les mueven entonces en su modo de proceder. El creciente número de enfermos mentales y neuróticos es en sí mismo evidencia del gran fracaso de nuestros procesos educativos, paternal y escolarmente. Aún más significativo es el descubrimiento en la psicología misma del número de desplazamientos mórbidos, nocivos para la utilidad y la felicidad sociales, que se encuentran en las personas llamadas normales. Los métodos convencionales y tradicionales, en la instrucción y en la disciplina, están constantemente manufacturando fijaciones y dislocaciones mórbidas. Pero cuando éstas se manifiestan, se atribuyen ordinariamente a alguna causa psicológica inherente, a algún defecto o perversidad inherentes a la naturaleza humana de los que se enseña, aunque en realidad son en su mayor parte desarrollos provocados, teniendo su causa en las relaciones establecidas en algún contacto social. Es indispensable un conocimiento de la psicología social en conexión con la psiquiatría utilizando a ambas para interpretar los procesos de la actividad fisiológica normal para cualquier contenido de la actividad educativa orientada científicamente.

 

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