Elementos del Juicio

Los conceptos que se relacionan en el juicio y el valor que le da y que construyen al hombre se reconocen y reciben los nombres de sujeto y predicado, y el elemento relacionante, el de cópula. Reduciendo a símbolos la estructura del juicio, se tendría entonces la fórmula empleada por la lógica tradicional:

S es P

donde S es símbolo del “sujeto” y P del “predicado”.

En el juicio, pues, sujeto o concepto sujeto es el concepto del que se predica o se dice algo. Todo sujeto se refiere a un objeto en su sentido más amplio, en tanto que éste es el correlato intencional del concepto sujeto y, a la vez, ese “algo” acerca del cual se enuncia “algo” en el juicio. Por su parte, predicado o concepto predicado es el concepto que denota aquello que se dice del sujeto. Corrientemente se han confundido las ideas predicado y atributo, a pesar de lo cual se prefiere, interpretando la mejor tradición lógica, designar con el nombre de predicado al concepto, y con el de atributo al modo de ser del objeto que con el concepto-predicado se menciona. De esta manera, el predicado hace referencia a los atributos del objeto, del mismo modo que el sujeto se refiere a ciertas notas del objeto. Por lo tanto, las notas a las que se refiere el concepto predicado no son notas del sujeto, sino del objeto. El tercer elemento del juicio es la cópula, que enlaza los dos anteriores afirmando o negando. Esta función es desempeñada siempre por el verbo “ser” que, según la lógica tradicional, es el único capaz de enunciar la relación de aseveración que se da en el juicio. Si se vuelve a los ejemplos anteriores podrá observarse la función relacionante del verbo copulativo, que a su vez tiene un contenido conceptual propio, pues enuncia afirmando o negando. En las expresiones:

  1. Sócrates es un filósofo.
  2. El cuadrado es una figura.
  3. El elefante no es un insecto,

el verbo ser establece una relación y enuncia afirmativamente. 

En cambio, en las expresiones:

  1. Es Sócrates un filósofo?
  2. El elefante no es un insecto de carácter interrogativo una (5) y admirativo otra (7), el verbo ser relaciona, pero no enuncia; interroga o expresa un estado de ánimo. Falta, entonces, en los ejemplos (5) y (7) una de las funciones de la cópula, que no une simplemente, sino que une enunciando, sea para afirmar, sea para negar.

La cópula, tanto afirmativa (es) como negativa (no es), es un concepto que dentro de la clasificación que se expuso anteriormente pertenece al grupo de los fijativos de referencia.

Los Predicables

A partir de Porfirio, la lógica tradicional reconoce cinco modos de predicar, es decir, cinco relaciones que se pueden establecer entre un su-jeto y un predicado. Estas “cinco palabras”, como se las llamaba en la Edad Media, se denominan predicables y son: género, especie, diferencia, lo propio o propiedad y el accidente. Los tres primeros predicables se consideran esenciales, y los dos últimos, accidentales. Del género, la especie y la diferencia se ha hablado ya con detalle en los apartados anteriores. Sólo conviene agregar aquí que se los agrupa como esenciales porque por medio de ellos se puede definir la esencia de cualquier objeto. Por su parte, los dos predicables accidentales pueden “atribuirse a una pluralidad de sujetos”, según lo expresaba Porfirio, pero como notas derivadas de la esencia de los objetos y no como esénciales. Así, se dice que lo propio o propiedad del cuadrado es tener cuatro ángulos rectos, y esta “propiedad” deriva de su esencia, que reside en el poseer cuatro lados iguales opuestos y paralelos que se cortan perpendicularmente; pero no es su esencia. Por su parte, es un accidente que Sócrates ha-ya sido un filósofo, accidente que no surge de su esencia, que es el “ser hombre”. Resulta, pues, que de los predicables no esénciales, lo propio y el accidente, el primero deriva de la esencia del sujeto al que se atribuye, pues es una de sus notas características; en cambio, el segundo ni es esencial ni deriva de la esencia; por lo tanto, ambos pueden presentarse o no en el sujeto sin que éste se altere esencialmente. Como puede inferirse, la idea de los predicables se corresponde con la doctrina metafísica de la sustancia y el accidente que, a partir de Aristóteles y Santo Tomás, se desarrolla durante toda la Edad Media y resurge en las distintas formas del escolasticismo moderno.

Definición

Existe un tipo de juicio que tiene por finalidad expresar lo que algo es esencialmente. Cuando se dice:

  1. La casa es blanca.
  2. La casa es mía.
  3. La casa es de una planta.
  4. La casa es un edificio para habitar, se están predicando distintas notas del objeto casa, es decir, se hace referencia a distintos aspectos característicos de un objeto. 

 

Related Post