LA ORIENTACION VOCACIONAL

Cada día conquista nuevos adeptos la idea de la necesidad de una orientación, tendiente a encaminar al individuo hacia la profesión u ocupación que esté más de acuerdo con sus aptitudes. Se ha comprendido que no puede abandonarse al azar un asunto de tanta importancia, para el hombre y la sociedad.

Aunque el primer antecedente de una orientación vocacional se remonta al siglo XVI, sólo recientemente se organizó esta rama, cada día más difundida, de la psicología. En efecto, fue en 1575 cuando Juan Huarte de San Juan (1530?-1591?) publicó su Examen de ingenios para la ciencia, obra en la que se propuso brindar al lector como lo advierte su subtítulo la manera de conocer “su ingenio para escoger la ciencia en que más ha de aprovechar la diferencia de habilidades que hay en los hombres y el género de letras y artes que a cada uno corresponde en particular”. Pero sólo con Hugo Münsterberg (1863-1916), se establecieron por primera vez medios científicos para determinar las aptitudes y las capacidades individuales en relación con los distintos trabajos.

Nació así la orientación profesional y, como consecuencia de ella, la selección profesional. Pero en nuestros días se ha ampliado el ámbito de estos estudios y, por ello, hoy se prefiere hablar de orientación vocacional, pues no sólo se encamina al individuo para el trabajo, sino también para los estudios y profesiones que más se adaptan a sus capacidades.

Al objeto de cumplir esta tarea ha sido preciso contar con una serie de medios y procedimientos técnicos, que constituyen la psicotecnia, los cuales permiten llegar a conocer las características de cada individuo. A continuación, se citarán algunos de los procedimientos más utilizados.

El Autoanálisis

Nadie conoce mejor que el mismo individuo sus propias reacciones, aunque a veces no sea capaz de expresar lo que siente. Por eso es necesaria la colaboración del propio sujeto, que debe declarar con toda sinceridad al psicotécnico sus inclinaciones, sus impulsos, sus preferencias. Esto constituye el punto de partida para averiguar cómo es el individuo y hacia qué profesión o trabajo se le puede orientar.

El Análisis Social

El hombre es por esencia un ser social; tanto es así que la vida humana sólo puede concebirse y comprenderse en relación con nuestros semejantes. Pero no todos los hombres son igualmente sociables. La psicotecnia, por eso, necesita averiguar el grado de sociabilidad de cada individuo, pues ella como fácilmente puede comprenderse está en íntima relación con las profesiones y trabajos. Hay tareas, como la de vendedor, viajante de comercio, jefe de una empresa, etc., que exigen un alto grado de sociabilidad; otras, como la de músico, radiotécnico, relojero, etc., apenas sí hacen necesario el contacto con otras personas.

Para averiguar el grado de sociabilidad, se emplea el llamado “método de cuestionarios”, que consta de una serie de preguntas bien establecidas que nos permiten tener una idea de cómo cada hombre prefiere relacionarse con sus semejantes. La comparación de las respuestas del sujeto nos da una idea primaria de su sociabilidad, la cual debe ser completada con la observación directa del mismo y con la opinión de otras personas que le tratan. 

Las Aptitudes

Llamamos aptitud a la capacidad que tienen ciertos individuos para realizar bien determinadas operaciones manuales o intelectuales. Ya desde la infancia el hombre muestra sus aptitudes, especialmente en la escuela y en los juegos. El niño manifiesta su alegría cunando se dedica a un trabajo de su agrado, y su disgusto cuando se ve forzado a realizar un trabajo desagradable. Este agrado o desagrado por ciertas tareas se funda, de un modo natural, en sus aptitudes. Y lo que le ocurre al niño le sucede igualmente al hombre. Para quien no tiene capacidad mental, el estudio es un martirio y para quien carece de habilidad manual es igualmente un martirio trabajar con las manos. El más alto grado de la aptitud es lo que se llama vocación, palabra que deriva del latín y significa llamar. Y eso es, en efecto, la vocación, un llamado que nos lleva irresistiblemente hacia un modo de vida. Es claro que entre la aptitud y la vocación existe una estrecha relación, pues para que nos atraiga una tarea es preciso que esté de acuerdo con nuestras aptitudes. La vocación, por lo tanto, descansa sobre la aptitud. 

Para averiguar las aptitudes de los individuos, la psicotecnia cuenta con una cantidad de tests, que las ponen de manifiesto con bastante eficacia. La utilización de estos medios que brinda la psicotecnia permite orientar a los individuos para que, impulsados por las circunstancias, no elijan profesiones u ocupaciones que estén en desacuerdo con sus aptitudes. Pero, aparte de ello, hacen posible seleccionar a los más aptos para las distintas tareas. 

Related Post