El desarrollo social en los subgrupos culturales

La familia inicia el proceso de socialización y enseñanza del niño en la cultura particular del grupo social a que pertenece. El niño nacido de familia brasileña aprende la cultura brasileña. Aprende a hablar portugués en vez de inglés, a comer con tenedor en vez de palillos como hacen los chinos, a usar ropa en vez de piel de oso. No aprende solamente los comportamientos externos, aprende también los comportamientos sociales y morales y los valores económicos de la cultura: cómo hablan los niños y cómo hablan los hombres a las mujeres; a refrenar la agresividad y la manera de competir; a desarrollar lealtades y a alcanzar la autoafirmación. Las expectativas generales y las formas de vida determinadas por la cultura, son transmitidas por la familia; cualquier niño criado en una familia norteamericana se comporta como norteamericano; el niño educado en una familia panameña, se comporta como panameño. La familia modela al niño conforme a la variedad cultural a la que pertenece, a la cual podemos denominar subcultura. Así, el niño de una familia de campesinos aprende a comportarse de modo diferente que los niños nacidos en la ciudad; el de una familia católica aprende un conjunto de valores diferentes de los que aprende un niño de familia protestante; el de una familia nipobrasileña aprende algo diferente de lo que aprende un niño nacido en una familia hispano brasileña, y el niño de familia de clase media aprende un modo de vivir distinto del que aprende el niño de clase más baja. Las diversas clases sociales tienen modos de vida diferentes: diferentes comportamientos, valores y actitudes; diferentes objetivos y expectativas. En ningún otro lugar son más claramente observables las diferencias de clase social que en el ámbito de las relaciones familiares.

No sólo se reflejan las diferencias de clase en los patrones de la familia, sino que la familia, a su vez, refuerza y modifica la estructura de la clase social de manera directa. Esto es efectivo porque toda familia educa a sus descendientes en su propia manera de vivir. Aun cuando haya gran movilidad entre las clases, la familia de clase media, en todos los aspectos, educa a los hijos en los moldes de la clase a que pertenece, y esos niños, a su vez, crecen preparados ya para una vida de clase media. La familia de clase más baja educa a sus hijos de acuerdo con las costumbres de su clase, y esos niños, a su vez, crece preparados para llevar la vida que corresponde a las personas de su misma clase. De este modo, nuestro sistema de clases sociales produce amplias variaciones en la vida familiar, y estas variaciones, a su vez, mantienen dicho sistema. Las diferencias que existen en la vida familiar de las varias clases sociales, son múltiples. Viven en tipos de casas diferentes y poseen diferentes conocimientos sobre las necesidades básicas de la vida: alimento, calor, luz, ropa. Tales diferencias han sido estudiadas más acuciosamente en ciertos países del norte de Europa y en los Estados Unidos que en la América latina; pero es probable que existan también aquí grandes diferencias entre las clases sociales. A título de ejemplo, veamos el proceso de socialización en el seno de una familia de trabajadores rurales que han migrado a Rio de Janeiro y viven en una de las barriadas pobres de esa ciudad.

Estas diferentes áreas de aprendizaje pueden ser enumeradas y brevemente descritas, en la siguiente forma:

1) Aprendizaje de las técnicas destinadas a asegurar la supervivencia y la conservación de la salud.

Más allá de las reacciones biológicas instintivas que protegen al organismo animal, en todas las culturas debe el niño aprender a conservar su vida y su salud; es decir, debe aprender a conocer la calidad y la preparación de los alimentos, a evitar los lugares peligrosos, a defenderse contra la enfermedad y a conocer los medios curativos adecuados, a defenderse de los peligros sobrenaturales, etcétera.

2) Aprendizaje de los deberes y derechos atribuidos a los papeles que desempeña dentro de la familia y del grupo de parentesco. Las relaciones que implican ejercicio de autoridad o sumisión a ella, las que involucran la obligación de amar o de querer, la obligación de enseñar y el derecho de recibir instrucción, las obligaciones de ayuda mutua dentro del grupo de social y de parentesco, etc. Estas como todas son de gran utilidad para la armonía del lugar que se habita.

Aprendizaje de las habilidades escolares.

La capacidad para leer y la destreza en el manejo de los números gozan por sí mismos de gran privilegio social. Además, son útiles y necesarios desde el punto de vista práctico y constituyen una base esencial para la adquisición de las habilidades requeridas por las artesanías y otros oficios. Esto hará que pueda elegir más convenientemente su labor futura.

 

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