
Esto puede realizarse en dos formas (por ejemplo, en aritmética u ortografía):
- La introducción conjunta en el tema que se tratará se sustituye muy pronto por un ejercicio determinado por los diferentes grupos de rendimiento y su capacidad de aprehensión. Los grupos son “desacoplados” uno tras otro, por decirlo así. Sólo cuando todos los niños conforme a su capacidad de rendimiento hayan comprendido y practicado, de este modo, el paso en cuestión, se procederá1 una nueva introducción frontal en el paso siguiente, luego de lo cual el trabajo se diferenciará de nuevo de la misma manera.
- La segunda forma, más avanzada, asigna desde un principio a los distintos grupos tareas de dificultad diversa que deben resolver independientemente o, si fuera necesario, con ayuda del maestro o de alumnos mayores. Esta forma es la que más se aproxima al ideal de la individualización, sobre todo si el maestro sabe apreciar acertadamente la capacidad de rendimiento de sus alumnos para asignarles las tareas correspondientes con todas sus posibilidades (trabajo en silencio, en grupos, con ayuda del vecino, en colaboración con un compañero, etc.).
Por supuesto que toda enseñanza individualizaste tiene sus límites y está supeditada a variadas condiciones. Premisas indispensables son los métodos de trabajo adecuados. Otros límites están dados por las materias mismas: no todos los contenidos formativos pueden elaborarse o ejercitarse en esa forma diferencial. De manera pues, que la enseñanza frontal conserva, aun aplicándose esas nuevas formas, toda su validez en determinados sectores y para ciertas tareas. Dicho en pocas palabras: una enseñanza diferenciada e individualizada es una forma didáctica suplementaria、pero no por eso menos valiosa, porque brinda sus frutos también para la enseñanza en conjunto de la clase. Un último grupo se halla en el campo educativo. Toda diferenciación divide la comunidad de la clase. Para conjurar el peligro de la disolución, se establece, pues, la siguiente norma: “juntos, en cuanto sea posible; ¡separados, en cuanto sea necesario!” Interrumpimos aquí nuestras reflexiones didácticas acerca del principio de diferenciación en la enseñanza, para volver a ellas al tratar las distintas formas de enseñanza en grupos, de los medios de trabajo y del trabajo individual y silencioso. Por ahora nos limitaremos a esta comprobación: algunas de las innovaciones más prometedoras y satisfactorias que la práctica en la escuela primaria puede ofrecernos actualmente, son las formas de diferenciación e individualización intrínsecas de la labor formativa. Es cierto que la realización práctica aún deja que desear. La elaboración de los métodos más exitosos y su imposición en el lugar didáctico correspondiente dentro del proceso formativo, sigue siendo una de las magnas tareas con que las generaciones de maestros de hoy y de mañana tendrán que cumplir
LAS FORMAS DIDÁCTICAS
Por lo tanto, más importantes principios de la enseñanza, son las formas didácticas, eso es, los “procedimientos didácticos” es decir que ambos, principios y formas, se hallan en la más íntima correlación. La aplicación consecuente de uno de los principios didácticos exige forzosamente la puesta en práctica de la correspondiente forma (por ejemplo, el principio de la actividad del alumno impone la elaboración; el de la consolidación del rendimiento, las formas de ejercitación adecuadas y duraderas, etc.), mientras que, a la inversa, ciertas formas didácticas ofrecen posibilidades óptimas para la realización de alguno de los principios mencionados. (Ejemplos: las formas de trabajo individual y en grupos cumplen específicamente con la exigencia de la adecuación al niño; la excursión didáctica requiere especialmente la capacidad de observación; la auténtica conversación tiene como ejemplo la vida misma, etc.).
- ACLARACIÓN DE CONCEPTOS
Toda didáctica que trate de distinguir y caracterizar formas de enseñanza generales y objetivas, ve dificultados sus esfuerzos por una terminología confusa y desconcertante que, debido a la carga histórica de la cual es portadora, no se aplica de un modo uniforme. Ciertos conceptos se utilizan, independientemente de su verdadero sentido verbal, como denominación de complejos mayores (por ejemplo, el concepto de “forma didáctica”), otros se sobreponen o han adquirido en el presente una nueva significación.
- a) A esos conceptos cuya aplicación no es uniforme pertenece también la denominación de forma didáctica y forma de instrucción Prescindiendo de largas explicaciones teóricas, y do acuerdo con 5o dicho anteriormente acerca de la naturaleza de la instrucción (en oposición a la enseñanza). llamaremos a las formas generales do E conformación didáctica formas didácticas. Se trata de formas objetivo y generales de instrucción que determinan, en su carácter general. la posición de las materias didácticas, maestros y alumnos, con respecto al proceso didáctico. El concepto incluye pues las formas de enseñanza.
- b) Los procedimientos de instrucción y enseñanza representan la conformación metódica que el maestro da a esas formas didácticas Según el sentido de la palabra, “procedimiento” significa el modo de avanzar en el camino del conocimiento; en el campo de la enseñanza equivale, pues, a “método”.
- c) Los modos de instrucción y enseñanza denotan la manera de que el maestro efectúa su actividad en clase. Indican, por ejemplo. Si se trata más bien de exposición o de elaboración, de desarrollo o de imposición de tareas.
- CUADRO SINTÉTICO DE LAS FORMAS DIDÁCTICAS
Una clasificación de las formas didácticas típicas más importantes puede hacerse, desde el punto de vista didáctico, de dos maneras:
- a) Podemos distinguirlas, en primer lugar, según el “portador de la labor didáctica, mejor dicho, según la manera de distribuir la actividad entre maestro y alumnos, sobre todo con respecto a la adquisición de nuevos contenidos de formación.
- b) Según otro principio de clasificación, puede hacerse la distinción según la estructuración de las materias y de las formas didácticas que de ella resultan.
Ref. a): Si nos decidimos en favor del primer principio de clasificación, seguimos la división tradicional, consagrada universalmente según la cual la manera y medida de las actividades de maestro y alumnos son los determinantes más decisivos de la conformación didáctica en cada caso.


