Régimen de la Enseñanza

Dentro del cuadro general de la educación de nuestro tiempo existen también diferencias en cuanto al régimen de la enseñanza. Las posiciones extremas están representadas por los que defienden su monopolio o exclusividad por el Estado y los que patrocinan la libertad de enseñanza. Entre estas posiciones radicales hay otras intermedias, como son la de la enseñanza estatal, pero con libertad de enseñanza, y la de la enseñanza libre, pero con intervención o control del Estado. Evidentemente, estas posiciones responden a las diferencias entre los regímenes políticos, según que sean autoritarios o democráticos, aunque muchas veces no coinciden con ellos.

Por lo que se refiere al monopolio de la enseñanza por el Estado, ningún espíritu democrático puede defenderlo, así como tampoco ningún pedagogo o educador consciente. Sin embargo, tampoco puede negarse hoy la intervención del Estado, tanto en defensa de éste como de los propios educandos, para librarlos de las pasiones y tergiversaciones de los partidos políticos o de las confesiones religiosas. En este sentido, el Estado es un liberador. En cuanto a la libertad de enseñanza, difícil-mente pueda negarse desde un punto de vista democrático o pedagógico, pero entiéndase bien, siempre que se trate de una libertad auténtica, no la amparada por una confesión o por un partido.

Lo mejor, por lo tanto, es la libertad de enseñanza, pero controlada por el Estado, en defensa de la libertad del propio educando. Enseñanza Primaria. El problema más urgente es hacer efectiva la obligación escolar para impedir que los alumnos abandonen la escuela a los 10 u 11 años. Para ello hay que hacer atractivos los últimos años de escolaridad, introduciendo en ellos enseñanzas pre profesionales.

Después viene la prolongación de la escolaridad, haciendo la asistencia a la escuela obligatoria hasta los 15 o los 16 años. Para ello habría que dividirla en dos ciclos: uno básico hasta los 11 años y otro superior, pre profesional, hasta los 15, con materias electivas. En tercer lugar, está la atención a las escuelas rurales, facilitando la concentración de las dispersas y el transporte de los alumnos. En cuarto lugar, figura la difusión de los métodos activos no en forma de reglamentos, disposiciones oficiales, muertas, sino con orientaciones didácticas, flexibles, aplicadas con libertad por los educadores.

En este mismo sentido es necesaria la creación de escuelas experimentales, en las que se ensayen los nuevos métodos, antes de generalizarlos. Para ello deberán tener la autoridad y autonomía indispensables. Finalmente está el problema de dotar a las escuelas urbanas y rurales de los medios y mate-rial didáctico necesario, así como de los edificios pertinentes, evitando la enseñanza libresca actual y el sistema de los turnos, vigente en muchas partes.

Sería también conveniente la creación de escuelas públicas con seminternado, para que la acción educativa fuera más intensa.

Enseñanza Secundaria

Es sin duda la más compleja por la edad a que se dirige, la pubertad, la más inestable. En general se podría decir que las tendencias actuales son las siguientes:

La enseñanza secundaria no es sólo preparatoria para la universitaria, como aún se la considera por muchos, sino que es la educación general de la adolescencia, vaya o no a la universidad. Debe basarse en la primaria, o mejor todavía: ser una continuación de ella; con programas y métodos semejantes, aunque diferenciados por su mayor intensidad. Debe desaparecer el actual enciclopedismo y atomización de las materias, y concentrarlos en grandes grupos que se estudiarán cíclicamente. La educación secundaria debe atender, como la primaria, a la totalidad de la vida juvenil: física, estética, intelectual, moral y social, y no sólo a la intelectual, como ocurre actualmente.

Dentro del plan de estudios conviene una división estableciendo un ciclo básico común y otro diferenciado, electivo, en los últimos años. En general existe hoy la tendencia a hacer obligatoria la enseñanza secundaria, como lo fue la primaria en el siglo pasado. Así lo ha hecho Inglaterra, y también, en realidad, los Estados Unidos. El profesorado de esta enseñanza debe recibir una preparación pedagógica equivalente a la del primario y concentrarlo en grupos de materias, en vez de la dispersión actual. 

Enseñanza Universitaria

Sus objetivos esenciales son la formación profesional, la cultura general y la investigación científica. Todo ello debe realizarse en el ideal de la educación superior humana, tanto en su forma general como en la de diversas especialidades. 

Esto supone: 1. La atención a la vida total del estudiante, tanto en su aspecto intelectual, como en el físico, estético, moral y social, lo mismo, aunque con mayor intensidad, que se hace en los demás grados de la educación y como ocurre en las clásicas universidades inglesas y estadounidenses. 

  1. El principio de la elección de estudios. 

materias conforme a las aptitudes y aspiraciones de los estudiantes, aunque con un mínimo de materias esenciales.

  1. La organización de un ciclo de enseñanzas comunes a la diversas Facultades y la interrelación entre ellas en los años posteriores. 
  2. La reducción al mínimo posible de los exámenes, agrupando las materias y haciéndolos más directos y personales.
  3. La organización de estudios de ampliación en instituciones del extranjero, con un sistema de intercambio. 
  4. La creación de becas de estudio para los alumnos más capaces y de menos medios económicos, o de préstamos de honor.
  5. La creación de residencias de estudiantes en las que se atienda no sólo a su bienestar físico, sino también a su educación intelectual y social. 
  6. La organización de instituciones y clubes de estudiantes y profesores, así como de bibliotecas, salas de estudio, musicales, exposiciones, etc. 

En suma, hacer de la universidad un centro de vida cultural y vital para los estudiantes y para la vida local.

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