HISTORIA DE LA EDUCACION

Misión de la historia de la educación es estudiar la forma en que se ha ido resolviendo el problema educativo a lo largo del tiempo. Por ello nos muestra cómo fue desarrollándose y evolucionando el hecho educativo, lo cual es de suma importancia para lograr una plena comprensión de la educación contemporánea, pues los actuales sistemas educativos son, en última instancia, resultado de principios que se han ido elaborando a través del tiempo.

Cada pueblo y cada época de la historia han tenido su manera de educar. 

 

Esa manera de educar no ha constituido un hecho aislado, pues siempre ha respondido a una manera particular de concebir la vida y ha estado, también, en es-trecha relación con las condiciones sociales y la cultura de cada pueblo y época. De ahí que la historia de la educación, al presentar el hecho educativo como resultado de un conjunto de circunstancias que lo han engendrado, permita apreciar en qué medida la educación ha constituido un factor en la historia y hasta qué punto la cultura ha sido fuerza determinante de una educación.

 

La Educación Contemporánea

 

Las ideas educacionales de la hora actual tienen sus cimientos en las que les precedieron, pero de modo más inmediato en las del siglo anterior. Esto quiere decir que, en el orden de las teorías, estamos aún dentro de la corriente de ideas que se inició en el Renacimiento y se condensó en la Revolución Francesa. Si se quisiera caracterizar a la educación actual y diferenciarla de la de los siglos anteriores, lo más probable es que encontráramos su peculiaridad en las realizaciones, es decir, más en lo que hacemos que en lo que pensamos. En los siglos precedentes se pensaba mucho acerca de la educación; en el presente se realiza mucho de lo que se piensa. Esto se debe a que los actuales medios de realización son infinitamente superiores a los de los tiempos ya pasados; el avance de las ideas políticas y sociales, el auge económico y el enorme avance de la ciencia, han hecho posible convertir en realidad lo que en tiempos pasados fueron sueños de idealistas.

 

Este afán de realizaciones nace, aproximada-mente, con el siglo presente. Frente a las grandes creaciones educativas del siglo XIX casi perfectas por su organización y sus métodos, la educación actual tiende a acercar más la educación a la vida. El principio básico de esta nueva educación está en la afirmación esencial de que “sólo se conoce bien lo que se hace”. Y en cada acción interviene no solamente la inteligencia, sino a la vez todas las funciones de la mente: la imaginación, la memoria, el sentimiento, etc. Cuando hacemos algo, vivimos lo que estamos haciendo. Y eso es precisamente educarse: vivir. De ahí que el común denominador de las distintas orientaciones de la pedagogía contemporánea es acercar la educación a la vida.

 

EDUCACIÓN SOCIAL

 

Desde niños, los hombres muestran una fuerte inclinación a la vida social; el arte de encauzar armoniosamente esta inclinación hacia una convivencia pacífica y cordial con la sociedad, llamase educación social. Ésta consiste, pues, dicho de otro modo, en la acción que se realiza para adaptar adecuadamente el hombre a la sociedad que lo rodea.

Las más importantes tendencias en dicha educación son dos: la dogmática y la libre. La primera tiende a formar a la juventud basándose en normas preestablecidas, tratando de orientarla con el fin de servir a determinadas corrientes morales o religiosas. La segunda establece la libertad de juicio, manteniendo el principio de que todos los hombres deben opinar de acuerdo con los dictados de su conciencia y libres de toda coacción o influencia ajena. Dentro del estas dos tendencias hay un sinnúmero de escuelas pedagógicas, de distintos matices y métodos.

 

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