
La evolución de los métodos de enseñanza está íntimamente ligada con la de los conceptos de enseñanza y aprendizaje.
La escuela tradicional destacaba el valor de la enseñanza, por medio de la cual el educador transmitía conocimientos al alumno. Es decir, la enseñanza se dirigía directamente a la razón: lo esencial era comunicar un saber determinado al educando. Pero el intelectualismo de esta es-cuela tradicional resultó infecundo, pues no tuvo en cuenta al educando y sus intereses. Esta posición, que se acentuó a fines del siglo XIX, produjo un movimiento de reacción que llevó a efectuar reformas de tipo técnico, creando nuevos métodos o reformando los viejos. Y, justamente después de la primera Guerra Mundial, se originó en el campo de la educación un movimiento renovador, intenso, profundo y pujante, que ha llevado al establecimiento de los denominados nuevos métodos de enseñanza.
De este movimiento ha surgido la escuela actual, que considera que la enseñanza ha de ser una ayuda, una asistencia a la espontánea adquisición de conocimientos. El alumno debe participar activamente en el proceso de la enseñanza y, por ello, la enseñanza tratará de despertar y desarrollar no sólo la inteligencia, sino todas las fuerzas espirituales y corporales del educando. Por eso, frente al método tradicional, que ayudaba al educador para que transmitiera conocimientos a los alumnos, los métodos nuevos quieren servir para que el educando adquiera los conocimientos por sí mismo, convirtiéndose en un agente de su propio aprendizaje.
Los Nuevos Métodos de Enseñanza
Las nuevas ideas educacionales han llevado a que la pedagogía de nuestros días vea al alumno como un ser al que hay que respetar y seguir y como un miembro de la comunidad. Por ende, al mismo tiempo que se cuida su desarrollo individual, se considera que su formación debe tener por meta la comunidad y, por ello, no debe permitirse que los intereses individuales predominen sobre los sociales. De ahí la tendencia de los nuevos métodos de enseñanza: fomentar, por un lado, el trabajo individual y, por otro, el empleo de formas socializadas de aprendizaje.
Esta posición ha determinado soluciones nuevas para los problemas de la enseñanza, las cuales, no obstante, las diferencias existentes de método a método, responden a unos pocos principios comunes.
El principio de libertad es fundamento de to-dos los nuevos métodos, pues con él se tiende a no mecanizar el trabajo del alumno y a reconocerle iniciativa en la labor escolar. En rigor, ningún método nuevo incorporó la libertad en el pleno sentido de la palabra, sino que se limitó a disminuir la presión que antes se ejercía sobre el educando. Por eso la libertad de los métodos nuevos consiste, como en el caso de Montessori, en libertad de movimiento físico dentro de la escuela, del uso del material de enseñanza, y de interrumpir y reanudar el trabajo escolar cuando las necesidades internas del alumno se lo pidan.
La actividad, otro de los principios de los nuevos métodos, implica que en el proceso del y potencias del alumno. Por eso se fomentan el serial, estética, intelectual, social, etc. Pero la actividad tiene que desarrollarse con caprichosa ni desordenada; debe partir de los no puede interrumpirse arbitrariamente; y, sobre todo, debe conducir a la formación de normas y reglas. El principio de individualidad que aplican casi todos los métodos nuevos, es uno de los que ha originado más discusiones. Al comienzo, como reacción ante los métodos tradicionales, se exageró este principio y los primeros métodos que surgieron se singularizaron por un respeto absoluto de la individualidad del alumno. Más tarde, surgieron otros métodos que, al mismo tiempo que cultivan la iniciativa, la independencia y la originalidad del alumno, se preocupan también por fomentar el principio de colectividad. Este cuarto principio es el que ha originado los métodos colectivos de trabajo escolar, entre los cuales se destaca el “trabajo por grupos” de Cousinet.
Entre los nuevos métodos, que en mayor o menor grado se han incorporado a los distintos sistemas escolares de nuestra época, se destacan los Centros de interés, Plan Dalton, Método de proyectos, Unidades de trabajo, Método de complejos, etc., que, de acuerdo a la tendencia educacional dominante, tienden a hacer de la escuela el lugar donde se aprende viviendo.



