
Utilizando el proceso descrito, cada individuo se socializa mediante el aprendizaje de una serie de papeles o funciones sociales. Un papel social puede definirse como un patrón coherente de comportamiento que es común a todas las personas que ocupan una misma posición o lugar en la sociedad, y que es esperado por los otros miembros de la sociedad. El patrón puede ser descrito sin hacer referencia al individuo que desempeña la función. Así, por ejemplo, todas las mujeres se comportan de una manera semejante cuando desempeñan el papel de madres, y por eso nos referimos al papel social de las madres. Se espera que todos los profesores se comporten de cierta manera dentro de la sala de clases, sin que importe cómo puedan comportarse fuera de ella o cuando van a desempeñar otros papeles, tales como el de padre o madre, marido o esposa, amigo o miembro de la iglesia. EÍ niño que está creciendo adquiere una serie de funciones sociales e incorpora a su personalidad el comportamiento esperado. Un niño pequeño aprende primero a comportarse como niño; aprende que los padres le piden cuentas y deciden por él; aprende que puede comportarse de cierta manera, pero no de otra. Más tarde aprende a diferenciar otros papeles sociales más allá del papel general del niño en relación con sus padres. Aprende a comportarse como hermano, más tarde como colega, etc.
El niño en edad escolar tiene que desempeñar una larga serie de papeles sociales. Es hijo, alumno, amigo, colega. Para cada uno de esos papeles aprende un número de formas de comportamiento esperadas y compensadoras y aprende cuándo debe desempeñar cada papel. Cuando se encuentra en la sala de clases, por ejemplo, aprende a comportarse, ante todo, como alumno y aplaza su papel de amigo o de compañero hasta la salida al recreo. Posteriormente, como adolescente y adulto, desempeñará un conjunto más complejo de papeles sociales. Como adulto podrá ser cónyuge, padre, jefe de familia, amigo, trabajador, ciudadano, miembro de la iglesia, socio de un club. Dentro de estos amplios y definidos papeles sociales, existen otros más restringidos. Como hermano, uno puede ser mayor o menor; como compañero, puede ser líder o adepto; como alumno, puede ser “el favorito del profesor” o el objeto de su desaprobación. A medida que pasan los años y se amplía su círculo de interacciones sociales, el individuo asume un número siempre creciente de funciones sociales e incorpora los comportamientos de esos papeles a su personalidad y a si mismo”. En ese sentido, la personalidad social consiste, en gran parte, en un comportamiento individual que se expresa en sus variados papeles sociales, y se considera como un individuo bien adaptado a su sociedad aquel que aprende y ejecuta satisfactoriamente los papeles sociales que le competen. Aun cuando cada persona tenga su patrón característico de comportamiento (dos mujeres no realizan una misma función de una manera exactamente igual), la persona bien adaptada a su sociedad es aquella cuyo comportamiento corresponde a las expectativas establecidas por los grupos en los cuales interactúa. Un papel social es una unidad de cultura. Una persona adquie.re una cultura aprendiendo a desempeñar adecuadamente los diversos papeles sociales. Un niño no sé hace miembro de un grupo social solamente aprendiendo los varios papeles de acuerdo con las expectativas del grupo; se hace buen miembro del grupo, en el sentido moral, cuando aprende a desempeñar los diversos papeles adecuadamente. Aprende reglas morales aprendiendo papeles. Por ejemplo, al aprender las reglas relativas al dinero y a su uso en las compras y ventas, un niño está realmente aprendiendo a desempeñar el papel de cliente y a comprender el papel del dueño del establecimiento. Aprende también lo que es ser hombre o mujer; cuáles el comportamiento propio de la mujer en nuestra sociedad y cuál el impropio. Es en el cuadro social de la familia donde el niño forma conceptos propios, como, por ejemplo, qué clase de persona debe llegar a ser, qué derechos y deberes reconoce poseer, y lo que se espera de él en el presente y en el futuro.
En términos más generales aún, el niño aprende de la familia a vivir en un sistema social, a organizar sus reacciones en forma conveniente, a adaptar su comportamiento al de los demás y a relacionarse con las otras personas en una compleja trama de relaciones sociales. Aprende, en resumen, cómo ajustarse a una organización social. Considerada, pues, la familia como un sistema social, asume una importancia fundamental como agente socializador. El niño transferirá a las situaciones escolares una serie de conductas y conceptos que son el resultado de las enseñanzas recibidas en la familia. Éstas pueden ser fundamentalmente modificadas o reforzadas por las experiencias que irá a adquirir en la escuela. En todo caso, los patrones establecidos en la familia constituirán los cimientos sobre los que deberá apoyarse el aprendizaje social ulterior. Con objeto de ver aún más claramente cómo la familia socializa al niño, resumimos una descripción de la vida en una familia brasileña de la clase media superior, hecha por la señora Ayres Hutchinson, distinguida especialista. Claro que esta familia no se puede tomar como típica en cuanto a la estructura de la sociedad.



